martes, 19 de septiembre de 2017

40 actrices en peligro de no comerse al mundo antes de sus 40 (1 de 5).


Hollywood. La fábrica de sueños. ¿Quién no soñó alguna vez con ser una estrella rutilante, vistiendo ropa elegante en las pasarelas, siendo amado por millones de espectadores, recibiendo sueldos millonarios, viviendo en piscinas de lujos, y acumulando cuatro o cinco bullados divorcios en el cuerpo? Mucha gente llega todos los años a la ciudad que la maquinaria propagandística estadounidense llama La Meca del Cine, para vivir la versión literalmente cinematográfica de lo que se llama el American Dream. Y sin embargo, existe el lado oscuro y siniestro. El lado de las actrices que alguna vez aparecieron con la fuerza de una detonación nuclear en el cine y la televisión, que fueron las grandes revelaciones, que ocuparon portadas, que posaron en trajes de baño y a veces sin él, que parecían tenerlo todo para comerse al mundo... y que de pronto, de la noche a la mañana, desaparecieron hasta el punto que nadie las recuerda demasiado. O si acaso, aparecen más viejas y demacradas haciendo roles secundarios en series televisivas, o roles principales en series televisivas fracasadas, o roles principales o secundarios en películas de serie B. Por la razón que sea. Porque no tenían el talento. Porque la gente se hartó del hype y le dio vuelta la espalda a sus películas y series. Porque se lo tomaron todo, se lo fumaron todo, se lo inyectaron todo y se lo comieron todo, y algo les cayó mal. O simplemente porque se desencantaron del lujo y el oropel, decidieron que esa vida no era para ellas, y se retiraron a una vida tranquila y digna en alguna otra parte que estuviera lejos de las cámaras.

En esta nueva serie de posteos que inauguramos aquí en la Guillermocracia, vamos a repasar a algunas de esas estrellas como pretexto para publicar fotos de chicas lindas, claro. Por un tema generacional, nos vamos a ceñir a las que iban a ser grandes estrellas en las décadas de 1.990 y 2.000, o sea, más o menos coincidiendo con el estallido de Internet, que es en donde el fenómeno parece haberse acelerado a niveles nunca antes vistos en la historia hollywoodense. Así es que vamos a hacer un breve repaso de esas chicas que iban derechas a la cima, y ahora en la actualidad rondan más o menos entre la treintena y la cuarentena, todas ellas nacidas entre 1.977 y 1.987, ambos años inclusive, y que por tanto andan más o menos en la edad en la cual, o se han conseguido labrar su fortuna y hacerse de un nombre en el cine y la televisión, o serán dejadas caer al lado de la cuneta, reemplazadas por la nueva generación de veinteañeras pujando por ser ellas quienes sí le den el palo al gato, se cubran de fama, llenen portadas, etcétera. Y las vamos a ordenar por fecha de nacimiento, para que no haya favoritismos aquí. Eso sí, sólo nos vamos a ceñir a las chicas de Hollywood, porque si abordamos casos país por país, no terminaríamos nunca. Aunque para eso están los comentarios, por supuesto, porque casos domésticos, de haberlos, los hay por cada nación de la Tierra.

Naturalmente, por mucho que tengamos un estilo algo cínico, sarcástico y descreído en la Guillermocracia, tampoco queremos ser tan crueles ni depresivos. Démosle al asunto una nota de esperanza. Digamos que por un tema de edad, aún están a tiempo. Es cierto que en Hollywood no hay grandes roles para actrices pasados los 35 años, pero en algún caso podría darse el milagro. ¿Y si alguna de ellas hiciera su gran comeback? ¿O consiguen reinventarse? ¿O no logran nunca el estrellato, pero en realidad son más felices alejadas de las candilejas? ¿Por qué no? Esta es una depresiva antología de chicas que no lo lograron... pero también podría ser una antología de potenciales antiguas promesas que lleguen quizás a cumplirse. No voy a decir que crucemos los dedos, porque quizás no todas ellas tengan realmente el talento, o a lo mejor de verdad les acomoda otro tipo de vida. Pero pensemos en que, si se lo merecen, ojalá que vuelvan a surgir. Muy en el fondo, aunque nos regodeemos con los fracasos merecidos a según qué egos, somos unos románticos a quienes nos gusta la luz al final del túnel. Dicho lo cual, le damos comienzo a esta nueva serie de posteos, aquí en la Guillermocracia.


1.- Liv Tyler (1 de Julio de 1.977).

Y partimos con una chica que, de hecho, al iniciar esta serie de posteos, ya había doblado justito por algunos meses la esquina desde la treintena a la cuarentena. ¿Alguien recuerda que, en un tiempo, Liv Tyler fue la gran esperanza blanca de la comunidad indie? La chica se hizo notar por primera vez no tanto en cine o televisión como... en el mundo de los videoclips. Concretamente en Crazy, el videoclip de Aerosmith en el cual insinuaba una relación muy, realmente muy íntima con Alicia Silverstone. Un videoclip bastante mojigato para los estándares actuales, pero que en su tiempo fue casi una bomba de erotismo a tope. Y todo, para una canción interpretada por la banda de su papi, el señor Steven Tyler de Aerosmith justamente. Que si la hija ya tiene cuarenta, saquen cuentas por el viejo: en 2.018 cumplirá setenta. Siéntanse ancianos. Steven Tyler la tuvo con Bebe Buell, una antigua modelo de Playboy. Vida de rockero, que le llaman. Si tienen edad para recordar, tendrán memoria sobre el buen poco de hype que hubo alrededor de Liv Tyler en esos años. Y entonces...

El caso es que Liv Tyler se hubiera podido transformar en una musa indie con películas como Empire Records, presentada en su día casi como un referente generacional al nivel de Grease, Dirty Dancing, o Rojo: La película. Pero sucedió lo que a veces pasa cuando se empuja demasiado la promoción: que la gente huele el hype, le da la espalda, y el asunto se hunde sin remedio. Cosas de llegar un poquito tarde a la oleada de películas que intentaban colgarse a la mezcla de Grunge y Rock Alternativo estadounidense que estuvo en boga por esos años. Tampoco funcionó bien ¡Eso que tú haces!, primera película de Tom Hanks como director, que se ambientaba en el mundillo musical de 1.964 desde el espíritu proto-hipster que se instaló en la década de 1.990. Luego tuvo un empujoncito adicional interpretando al interés romántico de un tipo que quizás llegue a alguna parte, un tal Ben Affleck, en la película de un nuevo director hot llamado Michael Bay, que fue Armagedón. Y luego, llegó su momento de mayor gloria cuando interpretó a una elfa en El Señor de los Anillos; incluso pudo haberlo capitalizado mejor, considerando que su rol fue bastante ampliado respecto de la novela original. Y después de eso... el silencio. Roto únicamente por haber interpretado a Betty Ross en el reboot de Hulk en el cine, película que cuenta como la más ignorada dentro de todo el Universo Cinemático Marvel, como que hasta el propio actor interpretando a Hulk fue reemplazado después para Los Vengadores en 2.012. Ciertamente ha seguido trabajando, y hundida no está, pero en comparación al hype que hubo alrededor de ella, a mediados de la década de 1.990...


2.- Kiele Sanchez (13 de Octubre de 1.977).

En realidad, con honestidad brutal, Kiele Sanchez nunca llegó a ser siquiera una gran promesa. No quiero decir más porque no me consta que sea buena o mala actriz, ya que no he visto tantos papeles de ella, pero ya sabemos que dicho aspecto no es ni de lejos el único: también hay que saber caer en los roles precisos, tener la promoción adecuada... y lo de Kiele Sanchez fue lisa y llanamente bochornoso. Tanto, que si no han oído hablar de ella, no me extraña. Esta chica se metió a la actuación curiosamente para superar un caso de pánico escénico... y se quedó ahí. En 2.000 apareció en Wanna Be a VJ, programa de MTV que era un casting para buscar VJs, precisamente; no quedó, pero llamó la atención de un agente que la contrató para representarla. Luego de algunos roles sin mayor trascendencia, su primera gran oportunidad vino en 2.003 con Married to the Kellys, una sitcom en donde un neoyorkino solitario se casa con una chica del Midwest con una gran familia... ya se imaginan el resto. Kiele Sanchez era la chica del Midwest, por si no lo han pescado. La serie duró apenas una temporada, 22 episodios en total, pero la intención es lo que cuenta. Y aunque no pasó mucho con esa serie, al menos sirvió de trampolín para cosas mayores. Como por ejemplo, ser contratada para la serie bomba del momento: Lost. ¿No se acuerdan qué rol interpretó ella en Lost? No me extraña...

Ustedes tienen esos recuerdos dolorosos fosilizados en el interior, y ha llegado la hora de remover esa vieja herida. De nada. Lost creció alrededor de un núcleo estable de personajes, y en la tercera temporada, arrojaron dos más a la lista: Nikki y Paolo. A quienes los presentaban en todos los episodios como si los hubiéramos conocido de toda la vida y fueran importantes... y no lo eran. Los guionistas se esforzaron tanto por metérnoslos a las narices, que acabamos agarrándoles fobia. Yo me bajé de Lost en la tercera temporada por otras razones, y por lo tanto, no llegué a ver el episodio en el cual se cargaron a los dos personajillos. La carrera de él no salió muy lastimada: es Rodrigo Santoro, que en ese mismo 2.006 interpretó al rey Jerjes haciéndole morisquetas a Gerard Butler como Leónidas en 300. La de ella, en cambio... ¿han escuchado de ella después de su aparición en Lost? A lo mejor sí. Entre 2.010 y 2.013 fue una de las protagonistas de The Glades, serie de televisión que seguramente no será incluida en ningún manual de la presente llamada edad de oro de las series televisivas, pero que se las arregló para aguantar cuatro temporadas y 49 capítulos en total, así es que eso cuenta como un logro. Además, actuó en 12 horas para sobrevivir, secuela de La noche de la expiación, franquicia que ustedes conocen mejor con el título inglés de The Purge, para que nos entendamos. Como dije, y me repito aquí, no podría decidir si esta chica tiene talento o no, porque tanto de ella no he visto como para opinar, pero sí estoy casi seguro de que su carrera nunca llegará realmente a consolidarse debido a la terrible decisión de un equipo de guionistas, de introducirla a Lost como un personaje a quien todo el mundo detestó, y que probablemente pesará sobre ella como una losa hasta el último de sus días.


3.- Maggie Gyllenhaal (16 de Noviembre de 1.977).

Este es un caso algo triste, porque Maggie Gyllenhaal es una actriz potente como pocas de su generación. A diferencia de otras actrices a quienes el hype las dispara ya adolescentes en revistas tipo Seventeen, para luego ponerse más atrevidas posando para Maxim en la mayoría de edad, la Gyllenhaal tuvo comienzos cortitos, y puede decirse que su primer rol de cierto relieve fue en Donnie Darko, el clásico de culto de 2.001, ya su poquito de pasada la veintena. Sin embargo, dio realmente de que hablar por primera vez cuando andaba casi en el cuarto de siglo, con su muy salido rol de secretaria en la película La secretaria de 2.003, precisamente. Hablamos de un rol en el cual ella interpretaba a una chica que se cortaba, hasta que descubrió algo mejor: un jefe que la maltrata por ella. Y a ella le gusta. Y a él le gusta. Un rol salido, ya lo dije. No es que La secretaria haya sido una película popular, ya que la temática no ayuda, pero la puso en el candelero y la llevó a otros roles secundarios en pequeños hits de la época como El ladrón de orquídeas, Confesiones de una mente peligrosa, o La sonrisa de Mona Lisa. Al tiempo que se tomaba las inevitables fotos en lencería que sirven para publicitarse. Pero llegó una oportunidad cuando le tocó reemplazar a la sosilla Katie Holmes en el rol de interés romántico de Bruce Wayne, en The Dark Knight de 2.008. No participó en la tercera película de la Trilogía del Caballero Oscuro, todos sabemos por qué, aunque en ésa apareció hasta Liam Neeson, que se había muerto en la primera.

Como sea, después de ese rol, Maggie Gyllenhaal volvió a entrar en la zona de penumbras, aunque todo el mundo dijo que ella era una de las mejores partes de la película. No ayudó mucho que para esas fechas ya había pasado ligeramente la treintena, y por lo tanto, ya empezaba a ser un poco viejuna para la insaciable máquina de trasquilar jovencitas que es Hollywood. En serio: en 2.015 reveló en una entrevista que, con 37 años, fue considerada demasiado vieja para ser el interés romántico de un actor... de 55. Chúpense ésa. En respuesta, empezó a repartirse, mezclando Broadway con el cine. Dato revelador: hasta 2.014 no había tenido necesidad de aceptar roles en televisión, salvo por telefilmes aquí y allá, pero de pronto, éstos comenzaron a aparecer en su currículum. Todo, mientras su hermano Jake Gyllenhaal, cerca de tres años más joven, lo está haciendo no diremos a nivel de superestrella, pero sí bastante bien. Al menos, la Gyllenhaal parece estarlo haciendo bien dentro del circuito independiente, así es que, no todas las esperanzas están perdidas, en su caso.


4.- Shannyn Sossamon (3 de Octubre de 1978).

A veces pasa. Se estrena una película de la cual nadie espera nada, y la película... funciona bien. No revienta las taquillas, pero consigue hacerse un lugarcito. Una de éstas fue Corazón de caballero de 2.001, título mal traducido desde el original A Knight's Tale (Historia de un caballero), quizás para invocar a los manes de la entonces todavía más o menos reciente Corazón valiente. La idea de montar la enésima historia del campesino convertido en caballero, en la Edad Media, no era nueva, pero su estética deliberadamente camp la hizo destacar, para bien o para mal. Además de que venía protagonizada por una promesa ascendente, un tal Heath Ledger, que ya había destacado como hijito atontao de Mel Gibson en El patriota. Y el interés romántico de Ledger era una joven promesa llamada Shannyn Sossamon, que dejó en el camino por el rol a Kate Hudson, y que al final también brilló lo suyo en la película, supliendo una actuación más bien débil con una buena dosis de eso que... llámenlo carisma o ángel, esa simpatía que un actor o actriz despierta por su pura presencia escénica. No creo que alguien esperara de ella un salto a las ligas mayores, pero sí una carrera más o menos sólida y consistente. Y sin embargo...

...no pasó nada con ella. De Corazón de caballero saltó a 40 días y 40 noches, comedia hoy en día olvidada en la que también estaban tratando de construir hype alrededor del también olvidado Josh Harnett. O Las reglas de la atracción, que intentaba jugar de tapadillo la carta hipster sin conseguirlo. Ledger y la Sossamon volvieron a reunirse para el actualmente olvidado thriller religioso El devorador de pecados, que en realidad y dentro de las limitaciones de su género no estaba tan mal, aunque por su argumento y realización daba la idea de funcionar mejor como episodio piloto de una serie televisiva que como largometraje para las salas de cine. Es casi seguro que el fracaso de este intento por potenciar a Ledger y la Sossamon como la nueva parejita hot de Hollywood, fue la brizna de paja que le rompió la espalda al camello. Luego, ella acabó allí en donde terminan muchas actrices que no consiguen pasar a la lista principal de Hollywood: el cine indie. En la actualidad, la Sossamon es otra de esas actrices que no conoces de ninguna parte, pero que de pronto ves aquí o allá, en tal película o cual serie de televisión, y te dices a ti mismo que la has visto antes, en algún lugar... Por supuesto que sí. En Corazón de caballero. Una película llena de gente que la ha visto, pero que no se atreve a salir del closet. Quizás en unos cinco a diez años más, cuando la década de 2.000 se ponga de moda, y el factor nostalgia...


5.- Katherine Heigl (24 de Noviembre de 1.978).

El año 2.017 partió de manera brutal para Katherine Heigl. El 15 de Febrero se emitió el episodio estreno de su nueva serie, Doubt, la cual fue cancelada... el 22 de Febrero siguiente, en su segundo capítulo, por bajas audiencias. Hay series que fracasan a la vuelta de cuatro, cinco u ocho episodios, pero, ¿en apenas dos...? Parece ser el nadir profesional de una chica que un día fue reina de las comedias románticas. Su primer rol de relativa prominencia fue en el elenco de Roswell, que formó parte de la pequeña ola de series televisivas que mezclaban lo paranormal con soap opera adolescente, un poco siguiendo la estela de Buffy la Cazavampiros. Pero fue su rol dentro del elenco de Grey's Anatomy, uno de los culebrones más interminables de la televisión, lo que la catapultó a la fama. En el cine se hizo de un huequito gracias a Ligeramente embarazada, aunque luego tuvo el mal gusto de criticar la película por esto o aquello. Pero alcanzó el cénit de su carrera con 27 bodas, en donde interpretaba a una chica que había ido a veintisiete bodas como dama de compañía sin ser nunca la novia. Al año siguiente del matrimonio de la actriz, irónicamente.

Y luego... su carrera se desinfló como un globo. Ya se conocen el argumento: roles en películas que no ve nadie, entre fracasos económicos y éxitos discretos de taquilla, y poco a poco fue desapareciendo del ojito público. En 2.014 decidió emprender el movimiento de tantas actrices que no consiguen labrarse su sitio en el cine, y marchar a la Edad de Oro de las Series Televisivas, protagonizando State of Affairs. ¿Qué serie? Exacto. No la vio nadie, y duró apenas una temporada de trece episodios. Y luego... Doubt. Y aún después, ya en 2.017, intentó reconvertirse como la villana de Mío o de nadie, y acabó siendo de nadie. En cualquier caso, si las cosas se ponen realmente negras... ya se sabe. A lo mejor todavía puede hacer un cameo al lado de Meredith Grey. Total, la serie ya va en su temporada trece, y ya vamos para la catorce, para que no falten capítulos. Además, por último, le fue mejor que a Ellen Pompeo, la verdadera protagonista de Grey's Anatomy; puede que la Heigl fuera una estrella fugaz que subió un día para caer al siguiente, pero la Pompeo, es que ella ni siquiera subió en primer lugar.


6.- Katie Holmes (18 de Diciembre de 1.978).

Lo de Katie Holmes tiene un cierto hálito de tragedia. Todos están pensando en la misma palabra que yo, una que termina en "-ogía". No la mencionaré en voz alta porque ellos tienen abogados. Y buenos. La chica despegó gracias a Dawson's Creek, la serie televisiva famosa por sus adolescentes de verbo muy florido, y un elenco que en materia de adultos interpretando a jóvenes andaba por ahí con El Chavo del Ocho. De la noche a la mañana, Katie Holmes se hizo famosa como la amiga de infancia que le calentaba el almuerzo a Dawson, sin servírselo, y el personaje, mi odio no se lo ganó porque nunca me senté a ver esa serie, en primer lugar. De ahí, parecía que iba a tener una gran carrera actoral. Incluso con la película Premonición, dio el paso clásico de hacer una escena de topless, porque siempre sirve a las actrices marcar crecimiento dramático desvistiéndose en películas con ciertas pretensiones. Apareció por aquí y por allá, un poco en plan secundaria de lujo, hasta que su gran oportunidad le llegó cuando interpretó a Rachel Dawes, la amiga de infancia que le calentaba el almuerzo a Bruce Wayne, sin servírselo, en Batman inicia (¿notan un patrón?). Le ofrecieron repasar su rol para The Dark Knight, pero ya saben cómo acabó eso, si no porque sean de los cuatro chanchitos de tierra bajo una roca que nunca vieron esa película, al menos porque hemos incluido a Maggie Gyllenhaal antes en esta serie de posteos.

El caso es que decir no a repasar su rol, fue una de esas decisiones para romperse la maceta a cabezazos contra el muro. ¿Y por qué dijo que no? Porque iba a actuar en Locas por el dinero. Si no conocen esa película... yo tampoco, que tuve que consultar IMDb para este asunto... y eso lo dice todo. Por supuesto, para esos años, ella mantenía relaciones sentimentales con Tom Cruise, y anduvo cerca de cierta congregación religiosa que no mencionaré en voz alta porque ellos tienen abogados. Y buenos. Porque la gente no aprende. La carrera de Nicole Kidman como actriz seria despegó después de separarse de Tom Cruise. La de Penélope Cruz agarró un segundo aire después de separarse de Tom Cruise. La de Katie Holmes... no. Aunque se divorciaron en 2.012. En 2.017 apareció en la miniserie televisiva The Kennedys: After Camelot, secuela de The Kennedys de 2.011; en ambas, la Holmes interpretó a Jacqueline Kennedy. No es que la serie sea demasiado popular, pero si se ganó secuela, y si Holmes repite rol, debe ser por algo. Por cierto, en Dawson's Creek, la que sí consiguió despegar y mantenerse fue Michelle Williams. Que ahí era apenas la secundaria de lujo. Pero cuyo personaje, si calentaba el almuerzo, se lo servía porque la comida caliente no se bota. Las chicas más melindrosas entre mis lectoras, que alguna chica habrá entre mis lectores, y alguna melindrosa entre mis lectores que son chicas también habrá, vayan tomando nota: nos gustan las chicas que se hacen respetar, cierto, pero no las que confunden respetarse a sí misma con botarse a "ahora sí pero no pero tal vez pero... no".


7.- Estella Warren (23 de Diciembre de 1.978).

Una de las grandes sorpresas que me llevé a la hora de redactar este posteo, fue repasar el currículum de Estella Warren. Otra que pudo ser y no fue, pero que cuando sea vieja y mire hacia el pasado, va a tener más de algún motivo para enorgullecerse, por mucho que su carrera fílmica no prendiera. Porque modeló para Sports Illustrated y Victoria's Secret. Eso ya merece su reconocimiento, por más que la meteríamos en la no demasiado gloriosa casilla de modelos que intentan proyectarse hacia el cine, y fracasan en el empeño. Por cada modelo que aparece en Sports Illustrated o posa para Victoria's Secret, aunque sea una vez solitaria, hay quinientas que se quedan mirando y sin comer. Pero además de eso fue campeona de nado sincronizado por su nativa Canadá, y fue campeona nacional por Canadá... tres veces. Háganse ésa. Esta antigua nadadora y modelo fue elegida como la mujer más hot del mundo por la revista Maxim en 2.000. Pero claro, la natación y el modelaje son profesiones con horas contadas, por aquello de necesitar siempre carne fresca y joven, así es que... hora de saltar hacia el cine...

...y estrellarse. Primero como la chica de Driven, el vehículo fílmico para Sylvester Stallone y ¡Cristián de la Fuente! sobre vehículos de carreras que acabó estrellándose en la taquilla. Luego en el aborrecible y aborrecido reboot de El planeta de los simios que en nefasta hora dirigiera Tim Burton, y que ha pasado de ser objeto de burlas socarronas al olvido directo luego de que la más reciente y actualmente Trilogía del Planeta de los Simios lo hiciera varios niveles mejor. Y finalmente, puesta a elegir los peores bodrios de la lista de ofertas, acabó en el elenco de... Canguro Jack. De ahí en adelante, trabajó en el cine y la televisión no le faltó, pero nadie volvió a cotizarla como potencial joven estrella. En 2.011 hizo noticia como carne (o huesos) de tabloide: arrestada por conducir ebria, fugarse de la escena de un accidente, asalto a oficial de policía, y resistencia al arresto. Casi nada. Acabó con sus huesos en rehabilitación por seis meses. Tenía 32 años, la nena. En la actualidad está a más o menos un año de la cuarentena, más o menos en la barrera psicológica misma. Esperemos que la cosa vaya para mejor. Porque cuando hablamos ya no de una carrera actoral que no despegó, sino simplemente de mantenerse lejos de problemas con la ley...


8.- Cerina Vincent (7 de Febrero de 1.979).

En 2.001, parecía que las actrices de cierta película iban a romper todo a su paso. Me refiero por supuesto a No es otra tonta película americana, que se suponía una sátira a American Pie y a las abofeteables comedias adolescentes entonces de moda. ¿Qué es No es otra tonta película americana? ¿American... Pie... dijo...? ¿Qué comedias adolescentes estaban entonces de moda? Exacto. Porque la única chica que logró capitalizar en algo su paso por esa película fue Mia Kirshner, más que nada por haber interpretado más o menos en esas fechas a la despiadada asesina bisexual Mandy en las primeras temporadas de 24, y luego, haber saltado a un rol protagónico en The L Word. En cuanto a Cerina Vincent, ella venía de ser la Power Ranger de... algún color... en... alguna de las series... de Power Rangers. En Power Rangers: Lost Galaxy, y tuve que consultar IMDb para incluir bien el dato. En No es otra tonta película americana, Cerina Vincent interpretó a Areola, la estudiante de intercambio que se paseaba desnuda toda la película, para beneplácito de nuestros agradecidos ojos masculinos; su personaje era una parodia del rol del personaje interpretado por Shannon Elizabeth en American Pie, otra actriz que hubiera acabado en nuestra lista de no ser porque no es que esté con rumbo a la cuarentena, sino que la pasó en 2.013. Siéntanse viejos.

En cuanto a Cerina Vincent, actuó después en La cabaña sangrienta de 2.003, para después seguir el destino de tantas futuras promesas: irse quedando poquito a poquito en el camino, ir desapareciendo poquito de poquito del ojo público, hasta quedar relegada a las páginas de la nostalgia. Porque, y éste es el punto. No es otra tonta película americana va a cumplir veinte años a inicios de la próxima década, por lo que ya comienza a ser el tiempo en que irán surgiendo los tontorrones que dirán: "¿Se acuerdan de esa película en donde aparecía la Power Ranger en pelotas? Jojó, qué risas, qué nostalgia...". Pero terminemos con una nota positiva: aunque su carrera actoral haya ido cada vez más a menos, al menos la ha reemplazado con un relativo éxito como columnista para The Huffington Post, más la coautoría de tres libros de esos que podemos calificar como lectura ligera, que parecen haberse vendido razonablemente bien.

Y hasta aquí, la primera entrega de esta nueva serie de posteos acá en la Guillermocracia, con una actriz que aparecía en una parodia de American Pie. La próxima entrega, la inauguramos con una actriz que sí apareció de manera directa en American Pie, sólo acá en la Guillermocracia...

domingo, 17 de septiembre de 2017

¿Eres capaz de sobrevivir en Chile?


El Himno Nacional de Chile lo dice: el país de marras es la Copia Feliz del Edén. Porque el Edén mismo, eso ni lo es ni puede serlo tampoco. El chileno copia, copia de afuera todas las modas y costumbres, lo que venga, porque es un ente amorfo y carente de identidad propia. Y copia feliz porque... bueno, Chile es el país de Fahrenheit 451. El que tenga entendederas, que entienda.

Por eso, Chile es una patria para valientes. Para machos recios y mujeres bien hembras, dispuestos a entrar a la arena a cuchillada limpia por la supervivencia. No es un país para viejos ni débiles. Porque no se sobrevive en Chile sin tener la piel dura ni los colmillos afilados. Y es por eso que, en vísperas de todavía otras Fiestas Patrias Chilenas, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Guillermocracia ha preparado para ustedes este test especial: ¿serían ustedes capaces de sobrevivir en Chile? ¿Tienen la madera, la hechura, las criadillas necesarias para esa faena...?

La manera de responderlo es muy simple. Tienen veinte preguntas, y tres alternativas por cada una. Ustedes simplemente marcan la respuesta que más calza con ustedes, en las tres propuestas, y luego miran abajo para hacer la suma de puntos. Y eso es todo. ¿Están listos para cantar "Puro Chile es tu Cielo azulado...", o por el contrario, les convendría más un país sencillito como Afganistán, Sudán del Sur o Westeros...? Prepárense para averiguarlo. Si es que se atreven.

...a continuación, las preguntas...

1.- En una reunión social ves como todo el mundo las emprende con bromas muy pesadas contra un fulano en particular, que por desconocimiento, timidez o quién sabe qué razón, no se defiende demasiado.
A.- No me parece muy bien, pero me quedo callado, no sea que la agarren conmigo.
B.- Defiendo a esa persona, porque seguro que por dentro está dolido de ser el punto fijo de la mala onda de todo el grupo.
C.- Me uno al grupo de gente que está haciendo las bromas pesadas, total, la vida social es así.

2.- ¿Cuál es tu método favorito para progresar en la vida?
A.- Crear redes, conexiones sociales, clientelas y mafias a mi alrededor.
B.- Tratar de poner de acuerdo a la gente creando equipos de trabajo en que todos nos ayudemos para salir adelante.
C.- Apuñalando a todo Cristo por la espalda y con el mayor dolor posible, para que dejen de estorbar en mi camino.

3.- ¿Qué opinión te merece la gente más pobre que tú?
A.- Pobrecitos, son víctimas de un sistema social que los margina y aplasta sus posibilidades de desarrollo personal.
B.- Una parte la ponen ellos con su esfuerzo, otra nosotros tendiéndoles la mano para ayudarles.
C.- Es su culpa, por qué no trabajan más, flojos de porquería, lo quieren todo gratis.

4.- ¿Qué opinión te merece la gente más rica que tú?
A.- Malditos parásitos explotadores, chupasangres, lo único que hacen es expoliar a los pobres.
B.- Gente con estatus, es cierto, pero vale lo que su refinamiento, modales y preocupación por el prójimo.
C.- Emprendedores de esfuerzo, creadores de empleo, se merecen todo lo bueno que les pase en la vida, voy a la siga de ellos porque ellos lo valen.

5.- ¿Cuál es, de éstas, la peor lacra social?
A.- El machismo heteropatriarcal.
B.- La ignorancia generalizada de la gente.
C.- Los inmigrantes.

6.- Viviendo en Chile, ¿qué tan solidario estás dispuesto a ser?
A.- Donaría a la Teletón alguna pequeña suma de dinero.
B.- Haría un voluntariado o ayudaría en un comedor colectivo, algo por el estilo.
C.- No sé, veamos, a ver, quizás si tengo tiempo, en una de esas, qué pereza...

7.- Si camino por el supermercado con un carrito de compras, ¿cómo lo llevo?
A.- Con indiferencia, yo estoy haciendo mis compras y el resto las suyas, y que cada uno se preocupe de su pequeño mundo.
B.- Con mucha cortesía y cuidado, igual es una responsabilidad, a fin de cuentas.
C.- Lo manejo como se me da la gana, si atropello a alguien, culpa suya por no fijarse por donde voy.

8.- Autoritarismo.
A.- ¡Demasiado! ¡Mis libertades! ¡Mis derechos!
B.- Es un mal necesario, lo justo y preciso para mantener funcionando a la sociedad.
C.- Hace falta más mano dura, está bien darse un poco de lincencia, pero con orden, ¿eh?

9.- Estoy en una discusión o debate más o menos civilizado con otra persona, y esa persona deja caer algunos puntos que suenan razonables, y que le estarían dando la razón.
A.- Explico un poco más mi postura, y trato de buscar nuevos argumentos para defender mi posición.
B.- Examino los argumentos que está usando de manera objetiva, y si de verdad son lógicos y concuerdan con los hechos, le doy la razón.
C.- Levanto la voz, insisto en los mismos argumentos una y otra vez para ganar por cansancio, digo "NOOOO-NO-NO-NO-NO-NO-NO-NO" si la otra persona sigue insistiendo, y acabo con un desafiante "esa es tu opinión, pero yo tengo derecho a pensar distinto, ¿vale?".

10.- Tenemos una diferencia al interior de la pareja. Yo...
A.- Me emplazo en mi posición, me cierro, no me muevo ni un milímetro.
B.- Me siento con mi pareja a conversar las cosas, a negociar, a ver si podemos arreglar esto de una manera que sea satisfactoria para los dos, y así ambos podamos seguir siendo felices juntos.
C.- Pataleta, ira asesina, romper cosas, en general desfogar la rabia todo lo que se me antoja, hasta que mi pareja entre en razón y me haga caso en todo.

11.- Mi pareja terminó conmigo. Yo...
A.- Me pongo pegote para ver si puedo reconquistarlo (o reconquistarla).
B.- Me pongo triste, paso la depresión, y luego, trato de seguir adelante con mi vida.
C.- Me contacto con todos sus amigos y conocidos y empiezo a calumniarlo, o a decir todo lo que mi ex pareja me confidenció en secreto.

12.- Los partidos de la Selección ("la Roja de todos los chilenos").
A.- Motivo de junta en la casa de algunos de nuestros amigos, para un asado y alcohol.
B.- Un evento que congrega a todos los chilenos, bien por eso, aunque el fútbol no debería tener tanto sitio a expensas de la cultura.
C.- Si no ves los partidos de fútbol de la Selección, no eres mi amigo. Antipatriota.

13.- La música...
A.- La que a mi me gusta, a un volumen moderado.
B.- Trato de poner algo que les guste a todos, o a la mayor cantidad de gente posible alrededor.
C.- Mi música a todo lo que den los parlantes, y al que no le guste, quién le mandó a no nacer sordo, el desgraciado.

14.- ¿Cuál es la mejor manera de conseguir un trabajo?
A.- Lamiendo la suela de los zapatos de cuanta gente pueda enchufarme en un puesto o trabajo.
B.- Dedicándome a lo mío con mucho esfuerzo y dedicación, para que la gente sea capaz de ver lo muy buen trabajador que soy.
C.- Conexiones. Enchufes. Gente conocida que puede echar a andar la grúa para levantarme.

15.- Estoy calificado en mi propio campo, pero más allá de las oportunidades que se presentan.
A.- Busco instalarme en el profesorado de alguna universidad, y me atornillo ahí como escotilla de submarino.
B.- Monto mi propia empresa, firma u organización.
C.- Me voy al extranjero, ya hice en Chile todo lo que tenía que hacer, y es tiempo de dejarlo atrás como un trasto inútil en el cual ya no puedo seguir surgiendo.

16.- Hay una casa que es perfecta para mí, es grande, iluminada, está en buen estado, y me queda cerca de mi trabajo, pero su dueño no quiere arrendármela ni vendérmela. ¿Qué hago?
A.- Empiezo a insistir poquito a poco, trato de negociar, aplico tácticas de manipulación, todo lo preciso para enredarlo hasta el punto que quiera arrendar o vender.
B.- Pregunto si podría arrendármela, y si me dice que no, entiendo y busco otra opción distinta.
C.- Le hago la vida un infierno sobre la Tierra, hasta que ceda y me arriende la casa, o mejor aún, que me la venda, y barato, o qué se cree, ¿que por ser el dueño tiene derechos, ah...?

17.- Los libros.
A.- Tomo alguno de cuando en cuando, y a veces, hasta por placer en vez de ser un manual para mi trabajo.
B.- Soy un buen lector y tengo una biblioteca bien provista y ordenada.
C.- Presumo a todo el mundo de la biblioteca de textos escolares de hace treinta años que está en el comedor de mi casa, aunque la última vez que tomé un libro fue en el colegio.

18.- Veo que una persona conocida está afligida por un problema.
A.- La escucho un poco por cortesía, para quedar bien, pero si empieza a darme la lata, le digo que tengo un trámite urgente por delante y me despido antes de que me arruine el día con su mala onda.
B.- La invito a un café, me siento con ella, la escucho atentamente, y le demuestro que soy su amigo sincero. O amiga sincera. Lo que proceda.
C.- Finjo simpatía por esa persona, y le digo todo lo que tiene que hacer porque yo sí sé, y esa persona obviamente no. Y siempre pensando en cómo voy a cobrarme el favor después.

19.- ¿Cuál es el ideal de relación de pareja heterosexual?
A.- Un acuerdo en donde nos mantenemos porque la cosa fluye, pero siempre viendo qué tanto de más puedo sacarle a mi pareja, total, mi pareja va a tratar de hacer lo mismo conmigo...
B.- Una pareja sólida y compenetrada, batallando siempre unidos y por igual para salir adelante en la vida.
C.- Chico con dinero y chica trofeo.

20.- Tengo la oportunidad de conocer en persona al mastuerzo ése que se hace llamar Director Supremo de la Guillermocracia.
A.- Lo felicito, pero trato de soltar algún comentario insidioso para que el percebe ése no llegue a pasarse demasiado, que luego se le van los humos a la cabeza y se va a creer más que nosotros.
B.- Si no conozco la Guillermocracia le echo un vistazo, y si la conozco, lo felicito por la buena labor desempeñada.
C.- Está surgiendo demasiado, mejor ignorarlo. Y si no podemos ignorarlo, subirme al carro de los yosiempre para demostrar que siempre estuve ahí y creí en él.

RESULTADOS.-

  • Súmate 1 punto a todas las respuestas A.
  • Súmate 0 puntos (o sea, no te sumes nada) a todas las respuestas B.
  • Súmate 2 puntos a todas las respuestas C.

Y luego revisa lo que dice la suma final, acerca de tu chilenidad:

  • 0 a 10 puntos.- Eres un alma pura y buena, lo que se dice un pan de Dios. Y al chileno le gusta el pan, sólo que no de Dios, ¿o a cuánta gente ven ustedes comulgando los Domingos? De hecho, ser un alma es casi un llamado al desastre en un país de desalmados como Chile. Si vives en Chile, lárgate a un lugar en donde seas apreciado y tus talentos no se desperdicien, y si no vives en Chile, ni pienses en aparecerte por ahí, o las sucias y sarmentosas garras de los chilenos te desgarrarán en jirones hasta que no quede absolutamente nada de ti. O al menos, nada de lo que pueda sacársele algún provecho.
  • 11 a 20 puntos.- Vas en camino. Empiezas a tener algunos de los talentos y dones que se requieren para sobrevivir en Chile, pero aún tienes bastante que aprender. Todavía crees en cosas como la dignidad, los derechos de las personas, el respeto por los demás, y otros lastres mentales que te impedirán avanzar en la jungla de todos matan a todos que es Chile. Pon un poco más de empeño en ser egoísta y miserable, y se te hará más fácil prosperar en Chile.
  • 21 a 30 puntos.- Lo estás haciendo notablemente bien. Eres rastrero y servil con tus superiores, prepotente y abusivo con tus inferiores, y egoísta y sierpe de mala entraña con todos en general. Eres capaz de asestar los golpes allí en donde es debido, y conoces el sibilino arte de patear al desgraciado que está en el suelo. Sin embargo, todavía te falta un poquito de sintonía fina. Quizás sea que aún sientes preocupación por tus semejantes. O tienes un corazón, y con él, sentimientos y emociones. Cuando te hayas desprendido de esas cosas y te hayas transformado en un perfecto sociópata, un manipulador de doble cara, entonces habrás llegado.
  • 31 a 40 puntos.- Felicitaciones, eres el perfecto chileno. Eres un renacuajo egoísta, desapegado, incapaz de sentir algo por los demás, lo que te hace invulnerable a cualquier intento de manipulación, extorsión o chantaje emocional, de los que vas a sufrir mucho si llegas a vivir en Chile. De hecho, en ese país de perros que devoran perros, tienes pasta para ser el cánido más grande y hacerte con el control de todo el canil. Y sólo te costado algunos poquitos puntos de sanidad mental el conseguirlo...


jueves, 14 de septiembre de 2017

Bastión Esperanza - "Comunicaciones".


Desde la pileta con el líquido color turquesa, salieron algunos tentáculos que se entrelazaron en delicadas formas, generando hologramas en los cuales era posible ver lo que sucedía más allá. Selene contempló la escena con detención, mientras Aura se paraba un poco más atrás, expectante.

A través del holograma, Selene contempló como Shoutoku avanzaba hasta el Portal de los Niveles, el punto más lejano de toda la estructura interna de los programas computacionales a bordo de la nave espacial Ganímedes. Y ahí estaba Robespierre, el programa encargado de supervigilar la integridad de los programas computacionales, listo para evitar que Shoutoku se contactara con el mundo exterior.

Alrededor del Portal de los Niveles, el paisaje era una explanada sin puntos en los cuales esconderse. Shoutoku era un programa computacional especialista en moverse con sigilo, pero eso no le serviría de nada en dicho lugar. De manera que Shoutoku se limitó a caminar en línea recta hacia Robespierre.

– Traigo órdenes – dijo Shoutoku, con aplomo. – Déjame pasar, Robespierre.

– Cualquier contacto con el mundo exterior puede dañar la integridad estructural de nuestro propio universo, acá en el interior de la computadora central de Ganímedes – dijo Robespierre, a sabiendas de que Shoutoku conocía esto, pero remarcándolo para dejar bien en claro que iba a cumplir con el mandato de su programación sin que nada más importara.

– Voy a pasar de grado o por fuerza, Robespierre – dijo Shoutoku, endureciendo la mirada.

Selene contempló a ambos programas. Los humanos que los habían programado, los habían dotado de interfaces basadas en el pasado histórico de la Tierra. Robespierre lucía pelo corto y algo revuelto, y usaba una camisa de lino blanca por debajo de un chaleco de un color rojo no demasiado intenso, todo eso cubierto por una levita de un tono gris oscuro, casi negro, sobre calzones a la rodilla y negros, y calcetines largos y blancos; además llevaba consigo un bastón de pequeñas dimensiones. Shoutoku, por el contrario, vestía pantalones algo sueltos pero funcionales, con una capa de viajero amarrada por la cintura, y rematada por una capucha, mientras que su cara estaba cubierta por un pañuelo, todo eso de color negro. Vestuarios distintos para ideas distintas y filosofías distintas de hacer las cosas. Robespierre era un programa de seguridad, Shoutoku era un programa de respuesta de emergencia.

Shoutoku no perdió el tiempo, y lanzó algunos shuriken contra Robespierre. Este se limitó a mover el bastón de manera casi perezosa, como si esperara el movimiento; los shuriken fueron desviados en pleno vuelo como por telequinesis, y acabaron yendo hacia ninguna parte. Por supuesto, Shoutoku esperaba esto, y había corrido hacia un costado, tratando de flanquear a Robespierre. Este levantó su propio bastón y apuntó con él. Una fuerza invisible pareció salir del mismo, e impactó de lleno a Shoutoku. Robespierre avanzó lentamente hacia su oponente, mientras intentaba un segundo ataque, pero éste ya se había incorporado en una rápida pirueta gimnástica.

– No hay manera alguna de que puedas pasar por acá – dijo Robespierre, con calma.

Shoutoku lanzó una segunda andanada de shuriken al tiempo que saltaba con agilidad hacia un costado; mientras Robespierre rechazaba esos shuriken del mismo modo que los anteriores, Shoutoku lanzó una tercera andanada inclusive. Robespierre los rechazó con la misma aparente facilidad, aunque Selene observó cómo su rostro se iba crispando progresivamente.

Poco a poco, con esta estrategia, Shoutoku iba acercándose al Portal de los Niveles. Pero Robespierre, advirtiendo la táctica, levantó el bastón ahora en dirección a la posición en la cual Shoutoku debería encontrarse. El golpe lanzó de lleno a Shoutoku contra el suelo. Cuando intentó incorporarse, una nueva andanada telequinética del bastón de Robespierre volvió a alcanzarlo.

Shoutoku consiguió rodar por el suelo justo antes de que todavía otra andanada de Robespierre lo alcanzara. Se incorporó de un salto, y sacó desde su espalda una katana de pequeño tamaño. Robespierre se quedó quieto por un instante, preguntándose qué pretendía Shoutoku, mientras éste por su parte parecía estar acomodando las manos alrededor de la katana. No cabía duda de que Shoutoku era más ágil, pero Robespierre era más poderoso y resistente, como buen programa de seguridad, y Shoutoku en realidad no tenía opción contra él, en un duelo de uno a uno.

Shoutoku cargó contra Robespierre. Este movió su bastón una vez más. Shoutoku se movió hacia un costado, pero la fuerza telequinética lo alcanzó de refilón, haciéndole trastabillar, no tanto como para perder el equilibrio, pero sí lo suficiente como para que la katana saltara de sus manos. Robespierre lanzó entonces un nuevo ataque telequinético. Shoutoku hizo un complejo movimiento, consistente por un lado en esquivar el ataque, y por otro, en tirar de una cuerda. Un instante mínimo demasiado tarde, Robespierre advirtió la estrategia; Shoutoku no había estado acomodando las manos alrededor de la katana, sino amarrando su empuñadura con una cuerda, de manera que ahora, al tirar Shoutoku de esa cuerda, la katana voló por el aire y golpeó de lleno a Robespierre. Con su uso para nada convencional de la katana, Shoutoku había conseguido burlar a Robespierre.

Robespierre, medio turulato por el golpe, trastabilló lo suficiente como para darle a Shoutoku los instantes precisos para correr hacia el Portal de los Niveles. En dichos instantes, Robespierre lanzó nuevas descargas telequinéticas, una y otra vez, pero Shoutoku ahora estaba lanzado, y seguía corriendo mientras las esquivaba todas con habilidad gimnástica. En un minuto consiguió incluso cubrirse con una nueva andanada de shuriken. Y así, Shoutoku alcanzó el Portal de los Niveles, lo cruzó a toda carrera, y desapareció al otro lado.

Robespierre se quedó mirando al Portal de los Niveles. Como buen programa computacional, no tenía emociones de ninguna clase. Simplemente había cumplido aquello para lo cual estaba programado, y el resto ya no era en realidad asunto suyo. De manera que siguió haciendo guardia, vestido de la manera impecable que los programadores le habían dado como interfaz, mirando hacia toda la extensión hacia adelante que era el mundo interior de las computadoras de la nave espacial Ganímedes.

OxxxOxOOOxOxxxO

Dentro de su propia menterminal, el doctor Wilkinson recibió un mensaje. Lo firmaba un desconocido, un tal Shoutoku. Luego de revisar que no contuviera infecciones de alguna clase, lo abrió. Su sorpresa fue mayúscula cuando se encontró con información respecto de una determinada secuencia genética en particular, más un mensaje que decía: “Para Alba”.

– Doctor, el estado del pac… – se acercó Marelize.

– Ahora no, enfermera – dijo el doctor Wilkinson, excitado. Luego, vía menterminal, ordenó a Marelize que actualizara los antecedentes médicos de Alba.

– Doctor – dijo Marelize, mientras enviaba la información pedida vía menterminal. – Entiendo que Alba es importante porque ella controla a Ganímedes, pero…

– Mire esto, enfermera… Marelize, perdón. Mire esto – dijo el doctor Wilkinson, enviandole a ella algunos de los antecedentes sobre los cuales insistía el misterioso Shoutoku. En realidad, los datos que había aportado Shoutoku no eran nuevos, ya que la totalidad del acervo genético de Alba estaba en la información médica de ella, pero otro cuento distinto era encontrar los genes adecuados con los cuales trabajar, en medio de la enorme cantidad de ellos. – Vamos a cotejar esta información de inmediato, porque si es correcta… Tenemos la opción de fabricar un suero para Alba.

– ¿Un suero, o un antídoto…? – preguntó Marelize, no demasiado segura de entender con claridad la nueva información.

– Es un suero. Mantendrá viva y estable a Alba. Por desgracia, debido a su peculiar configuración genética, aparentemente sólo servirá para ella, aunque si podemos hacer un poco de terapia genética, a lo mejor con el tiempo sirva para otros también. ¡Vamos, Marelize, tenemos trabajo que hacer!

OxxxOxOOOxOxxxO

Siempre pilotando sus golem, el trío conformado por Escalante, Lincopán y Paparizou seguía moviéndose por las calles de Ciudad del Progreso, que ahora se había transformado directamente en territorio de guerrillas. No había comunicaciones vía menterminal. Todo estaba demasiado silencioso. Los humanos que hubieran sobrevivido al bombardeo, desde luego que estaban escondidos. No parecía haber otros golem o soldados en las cercanías, y los decápodos parecían haberse esfumado.

El trío vio de pronto como por encima de sus cabezas pasó una escuadra de aviones con rumbo hacia donde debía estar la nave nodriza.

– Van a darles lo suyo – dijo Escalante, con fiereza, para sí mismo en realidad, porque sin menterminal, y no teniendo los golem un sistema de comunicaciones independientes, ninguno de los miembros del trío podía hablarle de manera directa a los demás.

Los aviones lanzaron una andanada de misiles, y las explosiones retumbaron. Luego, pasaron algunos aviones de regreso. El trío no dijo nada, pero los tres pensaron lo mismo: eran menos aviones. Algunos de ellos, por tanto, habían sido derribados.

Escalante movió su golem de manera tal, que con los brazos hizo señales. Lincopán y Paparizou entendieron: era la zona en donde habían desaparecido Hilmarsson y Brown. De pronto, apareció un golem delante suyo. El trío se detuvo. El cuarto golem avanzó hacia ellos.

Una cabeza humana, la de un joven pelirrojo de ojos azules, empezó a emerger de manera algo trabajosa a través del lodo de composición desconocida, en el pecho del cuarto golem. Parecía Hilmarsson, pero la cabeza, ahora por completo afuera junto con una parte de los hombros, colgaba como un guiñapo. Luego emergió una segunda cabeza. Era la de Brown. Ante el espectáculo, Escalante se movió hacia afuera de su golem, y saltó desde él, hasta la calle.

– ¡No podía dejarlo ahí! – dijo Brown, sollozando y con lágrimas en los ojos, mientras con un leve cabeceo aludía a Hilmarsson. – ¡Es nuestro compañero, no podía dejarlo ahí!

– Vas a perder movilidad si andas cargando el cadáver…

– ¡Hilmarsson, señor! ¡Hilmarsson! – gritó Brown, con toda la fuerza de sus poderosos pulmones. – ¡Tenía un nombre! Se llamaba Hilmarsson, señor! ¡Quizás a usted no le importe, pero…!

– ¡Por supuesto que me importa, maldita sea! – gritó ahora Escalante. Y luego, de manera imperiosa, ordenó: – ¡Tranquilícese, soldado!

– Sí… señor – dijo Brown, ahora pareciendo volver un poco en sí mismo. Con un poco de trabajo metió de nuevo la cabeza inerte de Hilmarsson dentro de su propio golem, y luego se dirigió a Escalante, quien seguía parado ahí abajo. – ¿Qué hacemos, señor?

– Primero que nada, saque el cuerpo de Hilmarsson de su propio golem, porque de lo contrario, usted mismo perderá movilidad y se pondrá en riesgo tanto a sí mismo como a nosotros – dijo Escalante, en torno tranquilo pero firme. Luego, con un poco más de suavidad, añadió: – Vamos a dejar a Hilmarsson por acá, pondremos algo encima, y vamos a marcar el lugar para volver después. Después de la batalla, le prometo que a Hilmarsson lo enterraremos como se merece, con honores.

– Sí, señor – dijo Brown, con voz queda, y se metió al golem.

Mientras Escalante escalaba su propio golem y se metía a él de nuevo, a través del pecho del golem de Brown se veía como salía el cuerpo de Hilmarsson, empujado desde el interior. En tanto, en sus propios golem, Paparizou contemplaba la escena sin terminar de internalizar completamente la misma, en tanto que Lincopán no había podido evitar que las lágrimas se le saltaran a los ojos, y se había llevado el dedo índice a la boca, doblado y mordiéndoselo con fuerza para no ceder ante la desesperación.

El cuerpo de Hilmarsson cayó al suelo como un saco de patatas. Antes de que Brown pudiera hacer algo, Escalante movió su propio golem, tomó el cuerpo de Hilmarsson con gentileza, y lo puso a los costados de las ruinas de un edificio. Luego, cogió un enorme pedazo de pared derruida, y lo colocó encima, con mucho cuidado para evitar aplastarlo o reventarlo, a manera de protección, porque nadie sabía cuánto tiempo más se iba a eternizar la batalla.

Luego, Escalante hizo señales con su golem para que todos salieran de los mismos, e hizo lo propio. El ahora cuarteto estaba incorporado.

– Señores, ya hemos tenido dos bajas, Ashcroft y Hilmarsson. Ustedes regresarán a Monogatari e intentarán reagruparse y regresar con refuerzos. Yo…

– Si está pensando en ir hasta allá, a la nave de los malos, en solitario, señor, entonces está delirando – dijo Lincopán, interrumpiendo de manera muy ruda. Y añadió: – Creo que hablo por Paparizou y por Brown cuando digo que nosotros también iremos allá, y si insiste en sus órdenes de replegarnos, vamos a desobedecer. Mándenos a corte marcial después si quiere, señor, pero si usted va allá, lo vamos a seguir. Nosotros queremos meterle una paliza a estos bichos de porquería tanto como usted, señor, y por Dios que no nos vamos a detener hasta haberlos reducido a mermelada para el pan. Señor.

– Como soldados regulares que obedecen órdenes, ustedes no valen una plasta. Pero como compañeros de armas… es bueno tenerlos a mi lado – dijo Escalante, emocionado y tratando de disimular. Luego, más en control de sí mismo, añadió: – Qué esperamos. Pongámonos en marcha, y vamos a por ellos.

つづく

miércoles, 13 de septiembre de 2017

1.977 en los cines: 50 películas de hace 40 años (2 de 10).


En los libros de Historia del Cine, se nos muestra la evolución del mismo por género, país, director, actor, temática, etcétera, lo que resulta muy didáctico, claro está, pero que deja de lado un factor importante: en el minuto en que se estaba escribiendo la Historia del Cine, o proyectando mejor dicho, estreno a estreno, las películas que fueron hitos se estaban exhibiendo al lado de otras que eran hitos de otro tipo... o de algunas que no fueron hitos de ningún modo. Ahora en 2.017, con ocasión de los cuarenta años de Star Wars, decidimos volver la mirada a qué películas podían ver los espectadores de ese tiempo, el año en que empezó a consolidarse de manera definitiva toda una nueva era, la de los blockbusters, franquicias, etcétera. Y ahora nos toca ir a por la segunda entrega de esta épica serie de posteos, acerca de qué cosas veían nuestros padres o abuelitos en el cine, hace cuarenta años atrás, en ese ya lejano 1.977. Y partimos con el estreno en sociedad de uno de los cineastas más surrealistas de todos los tiempos, sólo porque va tocando. Disfruten la proyección.


6.- Cabeza borradora (Eraserhead / 19 de Marzo).

Y llegamos hasta David Lynch. Hasta su primer largometraje, nada menos. Y también uno de los más complicados y crípticos de todos. Complicado de ver, y también complicado de rodar. El casting del protagonista sucedió en... 1.971. Así de largo fue el proceso de rodaje, y no ayudaron mucho los problemas de financiamiento, la meticulosidad clásica de Lynch, y el carácter no demasiado comercial de la propuesta. El propio Lynch tuvo que hacer de hombre orquesta, como guionista, director, productor, creador de los efectos especiales... y tuvo que dormir varios meses en los sets de rodaje, a falta de un lugar mejor, mientras que sus amigos, incluyendo a Sissy Spacek, se ponían con el bolsillo para que el asunto llegara a buen término. Por cierto, el protagonismo recayó en Jack Nance, buen hombre que después se transformaría en uno de los colaboradores habituales de Lynch, y que además puso de su parte no sólo actuando, sino también en la producción misma de la película. El pobre hombre tenía un corte de pelo bastante exótico para la película, y se lo mantuvo durante todo el rodaje de la misma, lo que significa... durante la mayor parte de la década de 1.970. Eso es dedicación. Digan lo que quieran de David Lynch como cineasta, pero compromiso con su visión, eso definitivamente acá no le faltó.



El argumento, hasta donde más o menos puede entenderse, va de un pobre hombre agobiado por nuestra moderna sociedad contemporánea industrial que corrompe y deshumaniza... y que debe afrontar las tensiones de criar un bebé. Hasta ahí, bien. Pero esto es David Lynch. O sea, una película muy densa, onírica y surreal, en donde el bebé tiene la apariencia de un mutante deforme alienígena, o algo así. La materia de tus pesadillas. La película tuvo un paso discreto por los cines, pero aún así, pronto se transformó en un clásico de culto; Stanley Kubrick, sin ir más lejos, la usó para inspirarse y a la vez poner de humor al equipo de rodaje de El resplandor, y hagan lo que quieran con ese dato. Por cierto, hay algo de incómodo en observar que durante el tiempo del rodaje de esta película en que plasma las ansiedades de la paternidad como una pesadilla, David Lynch estaba a la vez criando a su hija Jennifer Lynch, que años después también rodaría películas... y se estrellaría con su debut, Boxing Helena de 1.993. Una vez más, hagan lo que quieran con ese dato.


7.- Domingo negro (Black Sunday / 1 de Abril).

No la película de Mario Bava, valga la aclaración por si están buscando Giallo aquí, sino un thriller dirigido por John Frankenheimer, uno de los grandes cineastas de acción de la época, en cuyo currículum se apuntan El candidato del miedo, Grand Prix y Contacto en Francia II, entre otras. Un veterano de Vietnam regresa a Estados Unidos y descubre cómo su matrimonio se cae en pedazos. Pero en vez de que lo dejen en paz, como a Rambo, decide ponerse en contacto con grupos terroristas palestinos. Su idea es que no hay nada en Estados Unidos que lo motive a vivir, y por lo tanto se suicidará, pero también se llevará por el camino a unos cuantos de esos malagradecidos que no valoran su sacrificio peleando en suelo extranjero por la Patria. Llegan a rodar una película así en la actualidad, y se pega el avionazo padre en la taquilla porque nadie querría distribuirla, pero en 1.977, las cosas eran distintas. El caso es que el Mossad y el FBI deberán unir fuerzas para que el Super Bowl de Miami no se transforme en la súper madre de todos los atentados terroristas...



En la época, la premisa era casi zafada de los cables, pero hoy en día, algunos aspectos del argumento resultan un tanto prescientes de lo que acabaría siendo el 9-11; el concepto de base, por su parte, se inspiró en el famoso incidente de las Olimpíadas de Münich de 1.972, en el cual el grupo terrorista palestino Septiembre Negro secuestró y después se cargó a nueve atletas israelíes. Por cierto, la banda sonora corrió a cargo de... John Williams, que el mismo año musicalizó cierta peliculilla de Ciencia Ficción, ya saben de cuál hablo, y que mencionaremos en su minuto, por supuesto. El caso es que todo el mundo tenía confianza en la película, y la Paramount pensaba que iba a ser la nueva Tiburón. Pero por alguna razón, se desinfló en la taquilla. No le fue realmente mal, pero tampoco fue un exitazo, aunque hoy en día es considerada una de las mejores de Frankenheimer. Y dejamos lo mejor para el final. Esta película se basa en la primera novela publicada de Thomas Harris, el mismo en cuya siguiente novela, Dragón rojo, introduciría a cierto Hannibal el Caníbal, y ya se saben el resto.


8.- La generación de Proteo (Demon Seed / 8 de Abril).

Todavía otra película más que probablemente no hayan visto de manera directa, pero cuyo argumento más o menos conocen gracias a... Los Simpsons. A una parodia de los especiales de noche de brujas, para ser más preciso. Por alguna razón la llamaron La generación de Proteo en Latinoamérica, mientras que en España le pusieron el título algo más exacto de Engendro mecánico, y por más exacto, queremos decir incluso que en el idioma inglés, que sugiere más una historia de horror gótico al estilo de El bebé de Rosemary, de algunos años antes, que... bueno, clasifiquemos esto como Ciencia Ficción de horror, y no voy a seguir en esta línea para no mandarme un spoiler sobre dos películas al hilo. La película está basada en una novela ligeramente anterior de Dean Koontz, cuyas obras hoy en día parecen estar más o menos olvidadas, pero que en su día vendió lo suficiente para calificar de autor de best sellers. Algún día debería dedicarle un posteo a esos autores de best sellers que vendieron cantidades padres de libros en su tiempo, y hoy en día no los lee nadie, porque ahí existe bastante por excavar.



La historia va de una computadora llamada Proteus IV, que como buena computadora en película de horror, su gran sueño es volverse humana. Yo no sé para qué, porque harto que nos liamos los humanos, mientras que para una computadora todo es más fácil, salvo lidiar con los famosos pantallazos azules de la muerte. En medio de todo esto, la computadora descubre como invadir una casa automatizada, en la cual encierra a su propietaria, una Julie Christie tan guapa que el pobre Proteus IV no puede menos que enamorarse de ella. Ya lo dije, ustedes conocían el argumento por Los Simpsons. Probablemente no estemos frente a lo que llamaríamos una película buena, pero la premisa en sí resulta escalofriante en grado suficiente como para darle un vistazo. Y en películas y series de televisión posteriores aparece de tarde en tarde lo que podrían ser llamadas versiones más higiénicas del argumento, incluyendo Eddy la computadora enamorada (Electric Dreams) de 1.984. Y ni qué decir... con la informática e Internet invadiéndolo todo, diría que el argumento está más vigente que nunca. Díganselo a Ultron si no, en el Universo Cinemático Marvel, aunque lo suyo no era una casa sino la Tierra entera. Pero la idea era la misma.


9.- Annie Hall (Annie Hall / 20 de Abril).

Y el Premio Oscar a la Mejor Película de 1.977 es para... para La guerra de las galaxias no, eso seguro, a pesar de que acabó resultando la película más importante de 1.977, y una de las más importantes de toda la Historia del Cine, aunque sea por codificar el concepto moderno de blockbuster. Aún así, la Academia decidió darle el galardón a Annie Hall, una comedia dramática, o drama humorístico, en el cual Woody Allen empezó a derivar hacia un cine algo menos centrado en las salidas absurdas y payasas de tono, y más irónico y reflexivo. Y ya sabemos cómo le gusta a la Academia que los cineastas de comedia de pronto se pongan un poco más serios, porque eso indica madurez, y otras zarabandas por el estilo. La historia es relativamente simple: se trata de una relación de pareja condenada desde el inicio al fracaso por las neurosis y el egocentrismo más o menos implícito de ambos protagonistas. Sí, 500 días de verano no inventó la idea. Todo eso, sazonado con el nuevo gusto que encontró Allen en personajes enfrascados en conversaciones que envuelven un sentido existencial por detrás de su aparente intrascendencia, que se transformaría también en una marca del estilo posterior de Allen. Sí, Quentin Tarantino tampoco inventó esa idea.



En lo personal debo reconocer que Annie Hall me disgustó la primera vez que la vi: la consideré aburrida, sus personajes tediosos, y no muy original incluso dentro del estilo Allen. Andando el tiempo, situándola en su tiempo y captando mejor cómo había evolucionado Allen y qué quería hacer, se me ha reivindicado un poco. Sólo un poco. Después de todo, en cuanto a estilo, la noventera Seinfeld le robó prácticamente todo a Annie Hall, sólo que con dos hermanos en vez de una relación de pareja, y en lo personal tampoco tengo a Seinfeld en muy alta estima que digamos. El gag de Marshall McCluhan, eso sí, sigue haciéndome reir hasta el día de hoy. ¿No saben, mis lectores juveniles, quién es Marshall McCluhan? Bien, ¿recuerdan el episodio de Los Simpsons en que, ante una invasión de muñecos gigantes que cobran vida, Lisa Simpson dice que no debemos hacerles caso porque se alimentan de atención y "el medio es el mensaje"? Esa es una cita de McCluhan. Algo dice del mundo, que Allen se esté convirtiendo en la actualidad en un cineasta tan esotérico para las nuevas generaciones, que deba citar a Los Simpsons para que me entiendan.


10.- Elisa, vida mía (Elisa, vida mía / 21 de Abril, en España).

Si creían que España iba a quedarse abajo del barco, se equivocan: 1.898 fue una sola vez en la Historia Universal. Mientras el resto del mundo empezaba a rendirse ante la dulce seducción de los blockbusters, el cine español intentaba encontrar su rumbo en la era postfranquista. Y entre medio de esa gente nos encontramos con Carlos Saura, un realizador bastante sibilino que consiguió el alarde de rodar bajo el Franquismo películas en apariencia más o menos inocentes, relatando anécdotas más o menos cotidianas relacionadas con ciertos estereotipos de personajes, disfrazadas por una puesta en escena que buscaba ser artística y un tanto conceptual, bajo la cual se deslizaba una bastante insidiosa crítica de todo el espinazo moral de los valores defendidos por el Franquismo. No debe ser casualidad que el Saura de los últimos años, ya en los tiempos del Felipismo en adelante, haya perdido un poco de fuelle, no por falta de talento o dejación, sino porque su estilo de cine sólo podía florecer y brillar al máximo en una atmósfera como la del Caudillo.



Elisa, vida mía suele ser considerada, si no como su mejor película, a lo menos entre las más representativas de Saura. La anécdota es muy sencilla. Un sesentón se retira del mundo y comienza a escribir una novela que podría ser o no ser una autobiografía, y luego su hija, la Elisa del título, cuando llega de visita empieza a leer el libro, en donde pasamos a ver una relación de hechos que podrían ser la realidad, o bien la visión subjetiva de Elisa respecto de esa realidad. Es esa clase de película. Lo que en manos de un cineasta menos talentoso hubiera acabado siendo un melodrama vulgar y corriente, gracias a su premisa y su particular tratamiento se transforma en una interesante reflexión sobre cómo nosotros estamos un tanto condicionados no sólo por nuestra crianza y relaciones familiares, sino también por nuestros recuerdos, nuestras interpretaciones del mundo, etcétera. Pareciera ser que Saura, cineasta siempre un tanto crítico respecto de los valores que podríamos llamar la hispanidad, estuviera convocando los manes de los escritores barrocos españoles y su tendencia al artificio y la teatralidad, como una manera de remarcar que nuestra vida cotidiana muy en el fondo podría ser una mátrix, y que siempre vemos filtrado el mundo a través de nuestras percepciones, sensaciones y emociones.

Y así es como terminamos esta segunda entrega, completando el mes de Abril de 1.977. La siguiente, la iniciamos... ¿ahora sí, con Star Wars? Todavía no. La guerra de las galaxias fue estrenada en Mayo de 1.977, por supuesto, pero falta una antes. Porque seguimos con Europa, aunque es una película europea que habla acerca de Estados Unidos, para que queden todos contentos. O no. Y ahora, lo que estaban esperando:

¡Galería de afiches!







martes, 12 de septiembre de 2017

1.977 en los cines: 50 películas de hace 40 años (1 de 10).

Si se fijan bien en la foto, se van a llevar unos cuantos spoilers respecto a qué películas incluiremos en esta nueva y flamante serie de posteos aquí en la Guillermocracia.
Existen dos años que son fundamentales en la Historia del Cine. Uno es el año milagroso de 1.939, en el cual coincidieron un ramillete de películas con las cuales se puede decir que Hollywood alcanzó su adultez; todas esas películas se transformaron en modelos rectores a seguir por Hollywood en adelante, hasta el día de hoy inclusive, de una manera u otra. El otro es 1.977, el año en que se estrenó La guerra de las galaxias, hace cuarenta años atrás ya, lo que recordábamos en un posteo, Las generaciones de Star Wars, hace un tiempo atrás en la Guillermocracia. La guerra de las galaxias marcó un antes y un después por muchos respectos, pero su valor más importante... o disvalor, a según la opinión que se tenga al respecto, es haberle dado forma definitiva a la moderna industria del blockbuster. La misma comenzó a apuntar maneras con Tiburón de Steven Spielberg, en 1.975, pero fue La guerra de las galaxias la película que le enseñó a todo el mundo cómo debía hacerse en realidad, para lograr lo que importa: billetes, billetes, muchos billetes, quiridi. Ya hemos tratado eso en la primera entrega de nuestra serie Block40busters, que publicamos en su día acá en la Guillermocracia, así es que no abundaremos más al respecto. Por ahora.

Sin embargo, cuando uno enaltece la influencia que ha tenido una determinada obra artística en su medio o en la sociedad, por lo general tiende a olvidar que en su día era apenas una propuesta más entre muchas. Traducido esto al cine, significa que usted en 1.977 podía ir a ver La guerra de las galaxias a los cines, pero también tenía un amplio panorama adicional, sólo por si llegaba hasta la taquilla y se encontraba con las entradas agotadas hasta la función de tres semanas más. Así, pues, haremos un ejercicio de imaginación y retrocederemos en el tiempo cuarenta años, para preguntarnos, ¿a qué películas podían optar nuestros padres (¡o abuelitos!) en ese lejano año de 1.977?

Para la ocasión he seleccionado cincuenta películas. Iban a ser cuarenta, porque... cuarenta años, ¿lo pescan? Pero luego, me encontré con que era muy difícil eliminar a alguna del listado. O alguna otra. O alguna esa otra. O alguna aquella otra. De hecho, eran algo más de cincuenta, y tuve que hacer un pequeño recorte. Al final, decidí que iba a ser como quedó establecido, o sea, 50 películas de hace 40 años, porque nadie dijo que yo tenía que ser consecuente. Y para que no haya favoritismos, las he dispuesto según el orden de estreno. Por lo general, he tomado por fecha de estreno aquella en que arribó de manera comercial, o sea, no en festivales de cine, a las salas de Estados Unidos, porque, vamos... casi todas son estadounidenses y Hollywood era y es la mayor industria fílmica del mundo. Cuando se trata de películas de otros países diferentes, he mencionado también de qué país se trata; si no se menciona, es Estados Unidos por defecto.

Debo hacer una salvedad. Por supuesto que no he visto todas las películas del listado, así es de que muchas de ellas, debo fiarme por las infaltables referencias de terceros. Sí, sé lo que están pensando. IMDb. Otras las he visto hace tantos años, que ya las tengo más o menos borradas de... no, no las vi en 1.977 mismo, no soy tan viejo para eso, manada de insolentes. Por supuesto, si alguno de ustedes las ha visto y puede aportar con lo suyo, para eso están los comentarios. Pero sí he descubierto que he visto más de las que creía. Y muchas de ellas, las he visto solo, en vez de acompañado por una guapa rubia escotada. O morena. O pelirroja. O de pelo verde o azul; los peinados de anime tampoco me vienen mal. En fin, soy el Director Supremo de la Guillermocracia, y supongo que eso convierte a la Guillermocracia en mi amante, como la nave para su capitán. Así de cruda es la vida de un Director Supremo...

Y antes de empezar, un par de menciones honrosas, que me habría gustado incluir, pero al final resultó que no. Se trata de dos películas que se quedaron fuera porque técnicamente fueron estrenadas en 1.976, aunque a la mayor parte del mundo llegaron durante 1.977. Una es El águila ha llegado, un clásico y muy entretenido thriller ambientado en la Segunda Guerra Mundial acerca de un complot nazi para secuestrar a Winston Churchill. Aunque de películas ambientadas en la Segunda Guerra Mundial habrán unas cuantas, como podrán ver, así es que a los cabeza de casco no les faltará ración. La otra es Allegro non Troppo, considerada como la respuesta italiana a Fantasía de Walt Disney, o más bien como Fantasía pero para adultos, que si no la han visto, ya están perdiendo tiempo en conseguírsela. Y dicho lo cual, partimos con esta nueva épica serie de posteos que seguramente no va a leer nadie, aquí en la Guillermocracia.


1.- La Cruz de Hierro (Cross of Iron / 28 de Enero, en Alemania).

Partimos esta relación con una de las malditas mejores películas bélicas que se han rodado jamás. No estamos frente a una de esas películas en las cuales existe una misión, y los héroes de turno la van a cumplir no importa qué. Los héroes tampoco son aliados, lo que sólo es posible gracias a que estamos frente a una producción germanobritánica en vez de made in Hollywood. Hagamos memoria. En la década de 1.970, probablemente como reacción frente al enorme fracaso que Estados Unidos se estaba tragando en Vietnam, y también por la idea de que las cosas en la cultura se ponen de moda cada veinte o treinta años porque es el tiempo en que los niños y adolescentes se hacen adultos, el caso es que el cine se vio invadido por películas ambientadas en la Segunda Guerra Mundial, conflicto que, como sabemos, y a diferencia de Vietman, Estados Unidos ganó. Por eso, en 1.977, mejor películas de la Segunda Guerra Mundial que de Vietnam, para el público de Estados Unidos; habrá que esperar hasta 1.978 para que El francotirador nivele un poco las cosas, aunque ésta no fue tampoco la primera película sobre Vietnam, pero sí la primera más o menos conocida más allá de los ámbitos cinéfilos.



La Cruz de Hierro es en muchos sentidos la respuesta europea llena de ira a este triunfalismo nostálgico de Estados Unidos respecto de la mencionada Segunda Guerra Mundial. De entrada, la película no se ambienta en el frente occidental, el favorito de las películas de Hollywood por razones obvias, sino en el oriental. En segunda, los protagonistas son una patrulla alemana. Y en tercera... la película es cualquier cosa menos heroica. El título viene porque el oficial a cargo ambiciona que lo condecoren con una cruz de hierro, el famoso premio al mérito y valor en el Ejército Alemán, y no se va a detener ante nada para conseguir esa condecoración, incluso pasar por encima de sus propios hombres, a quienes mira como poco menos que escoria puestos ahí sólo para su mayor gloria personal. Todo eso contra el telón de una guerra que, muy en el fondo, los soldados alemanes saben que van a perder. No se me ocurre que alguien en su sano juicio quiera ir a combatir en una guerra, a cualquier guerra, después de haber visto esta película. Dirige Sam Peckinpah, conocido por su cine bastardo, duro y sin condiciones, en la que acabaría siendo su única producción bélica. Considerando lo que salió de aquí, es una lástima que no se prodigara más en el género. O una suerte, desde otro muy cínico punto de vista.


2.- Suspiria (Suspiria / 1 de Febrero, en Italia).

Con Dario Argento y el Giallo hemos topado, señores. Ya sabemos qué clase de películas: asesinatos en serie, con una buena carga erótica o sexual, tratando de pulsar resortes psicológicos tanto en los personajes como en la audiencia, y por lo general incorporando elementos oníricos, fetichistas o colindantes con lo fantástico que le dan una apariencia surreal. Argento es considerado como uno de los maestros del Giallo, y Suspiria es una de sus obras maestras, si no la joya de la corona. La película va de una bailarina de ballet en Estados Unidos que decide irse a perfeccionar estudios en Alemania; no se engañen, la película entera está rodada en Roma, aunque considerando el tema atmosférico, el dato geográfico es posiblemente lo de menos. Una vez allí, la chica se encuentra con cosas muy raras. Un ambiente enrarecido. Brujería. Miguel Bosé. En serio. Miguel Bosé actuó bajo las órdenes de Dario Argento. Lo que va mucho más allá de David Bowie dirigido por Christopher Nolan, si pensaban que eso era raro.



El guión fue escrito por Darío Argento y su entonces novia Daria Nicolodi, la relación desde la cual nació Asia Argento, por más señas. La idea era que lo protagonizara ella, pero luego los financistas de Estados Unidos dijeron que a cambio del dinero, una actriz estadounidense debía asumir el protagónico, y así el rol recayó en Jessica Harper. Otro cambio importante: en el guión original las chicas eran todas menores de doce, hasta que le dijeron a Dario Argento que una película con esos niveles de brutalidad, protagonizada por preadolescentes, simplemente nadie iba a querer distribuirla, así es que se resignó a subir la edad de los personajes hasta la veintena. Una vez estrenada, la película fue destrozada por la crítica, por lo habitual en el Giallo: problemas con el guión, caracterizaciones, etcétera. Ignorando que el punto del Giallo no está en una sólida estructura argumental sino en crear atmósferas entre surreales y expresionistas. El público la recibió mejor. Es, de hecho, quizás la película más famosa de Dario Argento, que la siguió con otras dos películas en la llamada Trilogía de las Madres (Inferno en 1.980, y La madre de las lágrimas en 2.007), aunque con rendimientos cada vez inferiores. Mencionemos que, por alguna razón, alguien pensó que es una buena idea rodar un remake; el mismo está actualmente programado para 2.018, y vendrá protagonizado por Chloë Grace Moretz, Tilda Swinton y Dakota Johnson. Y no sé por qué, tengo un muy mal presentimiento al respecto.


3.- Los hechiceros de la guerra (Wizards, 9 de Febrero).

Ralph Bakshi también tuvo algo que decir en 1.977. El hombre que casi una década antes, en 1.969, había escandalizado a media parroquia con una película animada... para adultos, El gato Fritz. Esa película y las siguientes eran todas de temática urbana, por lo que no mucha gente esperaba que se metiera en una historia de Fantasía Epica. Aunque en este caso, condimentado con el asuntillo de la guerra nuclear. Resumiendo: han pasado millones de años desde que la Humanidad prácticamente se volatilizó a sí misma a base de cariñitos nucleares, y han surgido dos grandes razas en conflicto, por un lado los mutantes surgidos de las cenizas del holocausto, con mucha pinta de nazis para que sepamos que son los villanos, y por el otro lado unas criaturas élficas que en realidad eran del pasado prehumano de la Tierra, estuvieron escondidos en esos lugares en que suelen estar escondidas las criaturas mágicas en estas historias, y emergieron después del desastre. Ambos bandos son comandados por respectivos hechiceros que se traban a luchar, los mutantes usando tecnología y las criaturas mágicas usando magia, claro está.



La película atravesó por varios problemas, incluyendo varias negativas a incrementar el escuálido presupuesto de apenas un millón de dólares; Bakshi tuvo que poner dinero de su propio bolsillo para poder terminar la película. Aunque recibió una ayudita de su amigo George Lucas, cuando éste arregló el calendario de rodaje de Mark Hamill como Luke Skywalker, a fin de que éste pudiera darle voz a un personaje de la película de Bakshi. A cambio, Bakshi le hizo a Lucas el favor de cambiar el título original de su película, War Wizards, a sólo Wizards, para evitar la posible confusión con Star Wars. Al final, Los hechiceros de la guerra se estrenó con algunos meses de anticipación respecto de La guerra de las galaxias, y se las arregló para hacer caja. Nueve millones de dólares, no una suma extraordinaria, pero que sí consiguió recobrar los costos y hacer ganancias, considerando el bajísimo presupuesto. Se barajó incluso una posible secuela, aunque han pasado cuarenta años, y ya ven. En cuanto a Bakshi, de aquí se embarcó en un proyecto en la misma línea, pero más ambicioso, que acabaría siendo El Señor de los Anillos de 1.978. Que sólo adapta apenas el primer tomo y parte del segundo, así es que si la ven, nunca se van a enterar de si Frodo consiguió completar su meta y arrojar el Anillo en el Monte del Destino. Bueno, Bakshi no se tiene ganado el título de cineasta de culto por nada...


4.- Aeropuerto 77 (Airport '77 / 11 de Marzo de 1.977).

La franquicia decana del cine de catástrofes regresa con una nueva entrega, después de las seminales Aeropuerto de 1.970, y Aeropuerto 75 de... adivinen el año. Ya vendría Aeropuerto 79: El Concorde para cargarse la franquicia con muy poca concordia. Perdón por el chiste fácil, aunque no prometo evitarlo en lo sucesivo porque los chistes fáciles forman parte de mi estilo. Eso sí, las películas de esta franquicia no tienen prácticamente ninguna continuidad, salvo por la premisa básica del avión en crisis, los supervivientes que deben afrontar a la vez tanto el accidente como sus demonios personales, y la yeta legendaria del operador de vuelo Patroni, interpretado por George Kennedy, presente en todos y cada uno de los accidentes de esta saga. El argumento de esta entrega: Un millonario invita a un selecto grupo de personas, la clásica ménagerie de estrellas otoñales y starlets en ascenso, a un vuelo tan lujoso, que posee a bordo un videojuego de última tecnología: el Pong. En serio. Era 1.977, la industria del videojuego estaba en pañales todavía, tengan un poco de piedad, por favor. Un grupo de truhanes lleva a cabo un plan para apoderarse de unas valiosas pinturas, que rematan con el avión pegándosela sobre el océano y hundiéndose en él, y los pasajeros atrapados y sin posibilidad de escape.



Así escrito, este argumento suena más excitante de lo que en verdad es esta película, que tira más bien para aburrida, en mi estricta opinión personal por lo menos. No ayuda que esta misma idea de pasajeros atrapados bajo el océano era la base misma de La aventura del Poseidón, otra de las clásicas fundadoras del cine de desastres. O de cómo esta película es la saga de Aeropuerto, pero poseidonizada, si se me permite el neologismo. Eso no le impidió hacer 30 millones de dólares de caja, sobre un presupuesto de apenas seis millones, ser la decimonovena película más taquillera del bastante reñido año de 1.977, y rentar lo suficiente como para autorizar la cuarta entrega que, decíamos, se cargó la saga. Entre los actores consagrados tenemos a glorias legendarias como James Stewart, Olivia de Havilland, Christopher Lee, Jack Lemmon y el mencionado e infaltable George Kennedy, mientras que entre los ascendentes tenemos a Kathleen Quinlan, que sin haberse cubierto de gloria con su carrera posterior, sí que ha conseguido encajarse en el rango de las secundarias de lujo que ustedes ven un poco aquí y allá en películas y series de televisión.


5.- Las aventuras de Winnie Pooh (The Many Adventures of Winnie the Pooh / 11 de Marzo).

¿Demasiado terrorífica, una película sobre aviones que se vienen abajo? ¡No se preocupen! El mismo día, en la sala de al lado, están estrenando una película de Disney, la primera animada en los cuatro años pasados desde la Robin Hood que es carne de furries. El bueno y viejo Disney, que jamás nos haría trampa con... un momento... ¡Esta película ya la vi! ¡En realidad no es una película! ¡Es una compilación! Y en efecto. Porque Las aventuras de Winnie Pooh en realidad son tres cortos animados: Winnie Pooh y el árbol de la miel de 1.966, Winnie Pooh y el bosque encantado de 1.968, y Winnie Pooh ¡y Tigger también! de 1.974, ensamblados con este o aquel pretexto en un solo largometraje. Basados por supuesto en un personaje infantil creado por el escritor A.A. Milne en 1.928, o sea, medio siglo de antigüedad en ese tiempo, y ya vamos casi para el siglo actualmente. Abundando un poco más, esta película es considerada el largometraje número 22 en el canon animado de Disney, y es la penúltima hasta la fecha que no es un conjunto de cortometrajes presentados en formato de antología; la última, hasta 2.017 por lo menos, viene siendo Fantasía 2000.



En una nota más triste, puede verse como el último trabajo en que el venerable Walt Disney apareció con un trabajo directamente personal en el cine; el señor Disney falleció en 1.967, o sea, una década completa antes, pero el segundo corto fue el último trabajo de animación en que éste intervino. En su minuto no pasó demasiado con los cortos, pero aglutinados éstos en la película, la misma tuvo bastante éxito, quizás no tanto en los cines, en donde tuvo un paso más bien discreto, sino en esa sombra que comenzaba lentamente a despuntar: el mercadishing. Créase o no, y nadie lo creería por su presencia más bien discreta en cine y televisión frente a otras franquicias, hasta el día de hoy es Winnie the Pooh una de las marcas más lucrativas de la Disney, en términos de venderles chucherías a los niños. Por cierto: por alguna razón, alguien pensó que la biografía del señor Milne podía tener interés para alguien, así es que ahora para finales de 2.017 está programado el estreno de un biopic con Domnhall Gleeson como el escritor, y con Margot Robbie, Harley Quinn misma, como su señora. Ya veremos cómo sale eso.

Y con esto terminamos la primera entrega de una serie de posteos tan específica, que a saber cuántos jubilados o desempleados con demasiado tiempo libre van a seguirla de principio a fin. La próxima entrega, segunda de esta serie de posteos, la partiremos con un clásico absoluto del cine alucinógeno, una de las películas más zafadas que he visto a este lado de la frontera entre películas con y sin argumento, en este regreso que hemos emprendido a la era de las patas de elefante y los peinados afro, porque muy en el fondo... todos... somos... Groot.

Perdón, me equivoqué de franquicia. No volverá a suceder. Y ahora...

¡Galería de afiches!







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